Los Dominios de “Silencio” en el Baker

 

Colaboración de: Cristian Saucedo, Conservacion Patagonica.

Durante la última semana de mayo, un grupo de personas que trabaja en el campo en la zona de Cochrane hizo un gran hallazgo, huemules en el área de inundación de Hidroaysén, en el sector denominado Baker 1. Estas personas, que de una u otra forma han estado ligados al trabajo de investigación con los huemules de esa zona, manifiestan en esta carta sus sentimientos y visión sobre lo que sucederá con estos animales en esa área.

A través de un relato sincero, nos cuentan como lograron dar con los huemules, especialmente con uno de ellos, el macho Silencio. Este huemul fue marcado, por los investigadores y las personas locales que aparecen aquí, hace ya 5 años por lo que se conoce la historia de su vida. Este honesto relato, más que generar controversia trata de transmitir la emoción de personas que aman su tierra y a sus habitantes como el huemul. Con el mismo esfuerzo que han logrado salir adelante en una región remota como es Aysén, aquí manifiestan su postura y sentimientos sobre los cambios que se vienen al estar ligados al futuro de los animales como el huemul, ya que ellos como Silencio quieren decidir su propio destino.

Los Dominios de “Silencio” en el Baker

Luigi Solís Uribe

El día 26 de mayo, junto a Daniel Velásquez, Delmiro Jara y Cristián Rivera nos dirigimos desde el valle Chacabuco, pasando por el sector de la confluencia del río Chacabuco y río Baker, para realizar un recorrido a pié por el sector denominado las “eses”, cerca de confluencia de los ríos Nef y Baker. Este sector se ubica en las inmediaciones de la zona denominada por la empresa Hidroaysén como Baker 1, y donde se pretende instalar una de las cinco centrales hidroeléctricas asociadas a este megaproyecto.

Como es costumbre, antes pasamos a pedir permiso al encargado del campo que prospectaríamos, en este caso a Fabián Ibáñez, puestero de la Asociación Gremial de Rio Baker, quien manifestó interés por acompañarnos a participar de la prospección junto a nosotros. El objetivo principal de este recorrido fue recopilar información respecto la presencia de huemules en ese sector, dada la existencia de relatos informales respecto la presencia de un huemul marcado, y de otros huemules en esta zona que se vería afectada en forma directa e indirecta por el proyecto ya mencionado.

Durante la última semana de mayo, un grupo de personas que trabaja en el campo en la zona de Cochrane hizo un gran hallazgo, huemules en el área de inundación de Hidroaysén, en el sector denominado Baker 1. Estas personas, que de una u otra forma han estado ligados al trabajo de investigación con los huemules de esa zona, manifiestan en esta carta sus sentimientos y visión sobre lo que sucederá con estos animales en esa área. A través de un relato sincero, nos cuentan como lograron dar con los huemules, especialmente con uno de ellos, el macho Silencio. Este huemul fue marcado, por los investigadores y las personas locales que aparecen aquí, hace ya 5 años por lo que se conoce la historia de su vida. Este honesto relato, más que generar controversia trata de transmitir la emoción de personas que aman su tierra y a sus habitantes como el huemul. Con el mismo esfuerzo que han logrado salir adelante en una región remota como es Aysén, aquí manifiestan su postura y sentimientos sobre los cambios que se vienen al estar ligados al futuro de los animales como el huemul, ya que ellos como Silencio quieren decidir su propio destino.

Nos dividimos 3 tres grupos. El primer grupo, integrado por Daniel Velásquez y Delmiro Jara recorre la parte superior de la ladera. En la parte media van Fabián Ibáñez y Cristian Rivera, y en la línea más baja y cercana al río Baker, la hago en forma voluntaria por el interés que tengo en poder registrar fotográficamente el río Baker antes de una posible inundación, privilegio que no todos tienen y que quiero compartir a través de las siguientes fotografías.

Siendo las 10 de la mañana comenzamos a avanzar en dirección del escurrimiento de las aguas del río Baker (hacia el este en esta parte). Para suerte del equipo, al poco recorrer y casi inmediatamente de iniciado el recorrido encontramos varios senderos de huemul y huellas que se notaban frescas ‐quizás pensamos del día anterior ‐ tomando en cuenta la experiencia de las personas del primer grupo, lo que hacía pensar que pronto nos encontraríamos con los huemules del Baker.

Por largo rato caminamos siguiendo las huellas, expectantes de poder encontrarlos, y así cerciorarnos de que ese era realmente el lugar que ellos habían elegido para vivir.

Siendo cerca del medio día decidimos juntarnos los cinco, para comer algo y reevaluar el método de recorrido y los resultados obtenidos. Podíamos regresarnos sin nada (o muy poco) o recorrer un segundo sector que parecía poco probable encontrar los huemules por la ocupación y uso ganadero que tiene.

Terminado el almuerzo, decidimos continuar un poco más con dirección hacia la confluencia Chacabuco ‐ Baker, por lógica y atendiendo a que las huellas de huemul seguían en esa dirección.

Sólo tuvimos que caminar unos 20 metros en esa dirección, sin ni siquiera alcanzar a separarnos en grupos, cuando entonces Don Delmiro dice, con la pasividad característica de una persona ya con experiencia y que a sus 64 años lo mantienen todavía activo para caminar los cerros de su querido Baker, “acá están los animalitos”. Fue en ese entonces, en que uno empieza a preguntarse al verlos tan dóciles y serenos, como sabiendo que vamos a hacer algo para ayudarlos a mantenerse en ese lugar que ellos eligieron para vivir.

Tenemos la oportunidad de avistar cuatro animales de ese grupo: un macho adulto, una hembra juvenil, una hembra joven y una cría.

Como resultado de este recorrido que realizamos, decidí describir con palabras sencillas y verdaderas lo apasionante que fue encontrar estos huemules en este sector, el cual posiblemente sería inundado y afectado directa e indirectamente por actividades asociadas a la construcción de Hidroaysén en esta zona. Pude registrar con mi GPS todos los puntos donde encontramos signos recientes de presencia y ocupación por parte de grupos de huemules.

Me considero un patagón de tomo y lomo, hijo de campesinos esforzados y humildes que casi son autosuficientes. Me crié ayudándoles a ordeñar vacas, sembrando la tierra, cortando pasto para el invierno crudo de la Patagonia, arreando las no más de 40 ovejas que pudimos criar solo para comer, año a año, hasta que pude estudiar y con el mismo esfuerzo de antes, mis padres pagaron mis estudios técnicos y de 2 hermanas más, solo siendo unos campesinos.

Eso me hace valorar lo que ahora soy y me hace luchar por mi Patagonia y su vida silvestre.

Como mencioné al inicio de este relato, buscábamos a un huemul marcado que aparentemente podía encontrarse en la zona, el cual era uno de los cuatro huemules que pudimos observar y fotografiar a orillas del Baker. Este huemul se llama “Silencio”, cuya vida es en parte conocida por los investigadores de la zona.

He aquí la historia de Silencio, la cual es relatada por personas que han seguido su vida desde cerca y lo han visto crecer y desarrollarse.

La Historia de Silencio Daniel Velásquez Romero

Era el mes de noviembre del año 2006, y durante varios días buscamos a la hembra de huemul a la cual bautizamos como “Puntilla”. Necesitábamos saber si ya había parido en la

Reserva Tamango, para intentar encontrar y marcar a su cría, como parte de una investigación dirigida a determinar las causas de mortalidad que sufren huemules adultos y sus crías.

La cría de Puntilla nació la noche del 21 de noviembre y la bautizamos con el nombre de “Silencio”. Le dimos este nombre debido a que durante su captura, no emitió el sonido característico que habían hecho otras crías. Encontrar a Silencio no fue fácil, ya que su madre se había escondido en las terrazas rocosas de la ribera norte del río Cochrane en la Reserva, justo donde nace el río. Después de su captura y durante todo un año fue posible observar a Silencio junto a su madre, moviéndose cercano a la orilla del río y el nacimiento del mismo, donde muchas veces fue fotografiado.

Cuando cumplió su primer año de vida, su madre lo desplazó del área, como sucede con todos los huemules machos cuando cumplen el año de edad, ya que un nuevo hermano o hermana viene en camino y la hembra dedicará todas sus energías al nuevo huemul que viene. Desde ese momento dejamos de ver a Silencio en el área de la Reserva. Desapareció y no fue posible encontrarlo nuevamente en la zona, ni tampoco alguna evidencia de que pudiera estar muerto, por lo que lo dimos por “desaparecido”.

La madre “Puntilla” quien tenía aproximadamente 3 años de edad desde el momento en que fue capturada en el año 2005, y hasta el día de hoy vive en la misma área, cercana al nacimiento del río Cochrane. Gracias al seguimiento que se le ha realizado ha sido posible saber que ella todos los años ha estado preñada, pero Silencio ha sido el único hijo de Puntilla que ha sobrevivido y ha llegado a ser un huemul adulto formando un grupo familiar, tal como pudimos constatar a orillas del Baker con las demostraciones del raspado de sus cornamentas, evidencia inequívoca de que ha establecido un territorio para su familia…

Después de casi cuatro años y medio, y por los comentarios y datos de algunos vecinos, pudimos ubicar nuevamente al huemul Silencio. Aunque su transmisor ya había dejado de funcionar, la marca que se le había colocado en su oreja izquierda nos permitió reconocerlo. Se había desplazado desde el nacimiento del río Cochrane hasta el sector que sería inundado por la central Baker 1 del proyecto Hidroaysén.

Para nuestra sorpresa y felicidad nuestro huemul ha sobrevivido llegando a ser un macho adulto, en la búsqueda de nuevas tierras para establecer su propio territorio, formó un nuevo grupo familiar con algunas hembras y sus crías. Se ha establecido en las laderas abruptas del río Baker, lejos de las áreas que usa el ganado, pero fuera de la protección otorgada por la Reserva.

Silencio escogió este lugar para establecerse con su familia por la tranquilidad y alimento. “Eso no es pagado con ningún dinero”

“Y las buitreras para nuestra ave símbolo nacional que existen en las paredes rocosas del Baker, ¿serán replicables o reemplazadas en otro sector? Eso no se transa no es negocio…”


2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. DESEO SABER CÓMO LO HAGO PARA SUBIR A MI PORTAL http://www.patagoniapanorama.cl TODA LA PRESENTACIÓN CON LA HISTORIA DE “SILENCIO”. ES UN TRABAJO MARAVILLOSO.
    O.

    1. Hola Hernán, puedes copiar todo el texto, no hay problema, te pido que menciones la fuente original. Conservacion Patagonica y por supuesto el nombre del autor.

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